Me va a costar caro admitir…

Hace mucho que no dedico tiempo a publicar nada en este blog, y no ha sido por falta de ganas, sino porque no he considerado nada tan relevante como para hacerlo. Pero ya una vez puestos os comento que estoy disfrutando de una temporada muy favorable en mi perfil de LinkedIn, añadiendo más contactos relevantes y compartiendo información profesional que a muchos interesa.
Además, he comenzado a leer diferentes libros y aunque me gustan muchísimo las historias, por diversas razones, y ninguna llega a convertirse en una justificación, no he terminado ninguno. 
Pero bueno, lo que me ha hecho realizar esta entrada, y por favor no me crucifiquéis por lo que a continuación os cuento…

Derivado de negociaciones personales, he adquirido un nuevo dispositivo móvil y esta vez viene de la mano de Apple, y por cada segundo que paso con él me voy dando cuenta del potencial de los desarrolladores de aplicaciones para la plataforma iOS, como la de WP, que vas haciendo del portátil u ordenador una herramienta cada vez menos necesaria para entradas cortas como esta. Que disfruto del bueno gusto y muchas veces la sencillez que encuentras en cada una de ellas, así como del cuidado que han tenido para su diseño. 

Ha de tenerse en consideración que vengo de un terminal de Samsung que nunca me decepcionó, un Note 4 de la mano de Samsung, después de haber sido usuario de Blackberry por muchos años, en los últimos tiempos le daba una oportunidad a Windows Phone, si es que por probar hasta tuve un Palm. 
  
Queridos amigos y seguidores, sin más preámbulos os presento a mi nuevo y sofisticado iPhone 6 Plus y como mismo había hecho con mi anterior móvil he comprado por un muy razonable precio una funda de Spigen y el cristal templado de la misma marca para su protección, nunca me han defraudado. 

  
 

_Adaptado a mi_

_Adaptado a mi_

Hoy cumplo 39 años. Hace menos de una década era un hombre ubicado perfectamente en la transición de los 20 a los 30. El primer año es para acostumbrarse, así se me pasaron los 38, aprendiendo las artes del crecer y del vivir, repitiéndome a mí mismo que la vida empieza a los 30, que es la mejor etapa y quién sabe qué más cosas me fui contando…

Hoy, mientras me siento a reflexionar sobre el ser y ya oficialmente, y sin remedio, soy casi un cuarentón en toda la extensión de la palabra, me doy cuenta de que, como en todo en la vida, hay pros y contras; la dichosa balanza de la que tanto hablan está hoy en equilibrio. Aunque no puedo negar que de pronto se inclina más hacia alguno de los lados y cuando esto sucede, cuando pierdo mi centro, entonces llega la angustia existencial tan típica de esta edad en donde la conciencia está pendiente de no perder, ya no sólo el rumbo, sino el tiempo, pues a estas alturas ya no hay tiempo que perder.

La vida se divide por etapas: la niñez, que según la ciencia que se ocupa de la mente, se encarga de definir el rumbo que tomará el resto de nuestra vida, pero después llega partiendo plaza la adolescencia, un momento de transformación donde vuelve a intervenir la suerte, aunque por fortuna ya contamos con ciertas herramientas para conducir nuestro barco por mares tranquilos o de tormenta, al final es sólo vida, experiencia, sabiduría, pues todos iremos a parar a la orilla de la misma playa… La de la vida. Y así van transcurriendo los días hasta que una buena tarde te encuentras frente al espejo mirando con cierto susto los primeros rasgos de esa persona en la que habrás de convertirte. No tuve la experiencia de encontrarme una cana, me fue mejor… calvo a mis veintipico, algo muy banal, pero descubrirte descubriéndolo es algo muy distinto. Es enfrentarte como en esos años adolescentes a una profunda metamorfosis, a lo desconocido, es aceptar que la vida va hacia quién sabe dónde y a un ritmo tan acelerado que provoca vértigo.

Los cuarentones dejamos de comer lo que queremos, gastamos de más en cremas, que al final no cumplen lo que prometen, y nos inquieta esa juventud que se va desvaneciendo poco a poco… Pareciera que llegar a este momento es desalentador, pero la naturaleza es sabia, pues a cambio de unas cuantas arruguitas nos ha dejado invaluables recuerdos que nos hacen ser quienes somos…

Hoy me felicito porque he conservado a amigos de años, por lo que he construido, porque mis sueños siguen creciendo, porque mis pasiones tienen rumbo, porque valoro lo trascendente, porque tengo la suficiente información acumulada para ayudar a todos con sus tareas y porque hoy sé de qué va la vida. Aprender y amar… y amar aprendiendo. Se dice fácil, pero debemos enfocar nuestra energía en lo importante y no caer en esa trampa cultural que nos hace creer que valemos por como nos vemos. ¿Dónde queda la sabiduría? ¿La capacidad de amar crece con los años?

Hoy cumplo 39 y planeo intentarlo. Vivir intensamente y liberarme de lo que no hace falta. Y sólo por eso, por tener la conciencia y la intención de hacerlo, ¡me felicito!

#Kassiorteo

David Orell

un-tieno-buho-590x393Chicos, chicas, y demás especies planetarias,

¿Os apetece un sorteo? ¿Queréis llevaros un premio gratis a cambio de nada, sin pagar ni un céntimo, bytheface? ¿Os he dicho que es gratis? Bueno, a cambio de nada no, para participar hay que hacer algo que no suponga un terrible esfuerzo. Estamos en verano y no todos tenemos vacaciones 😀

Primera pregunta: ¿Qué voy a sortear? 

Un libro, simplemente, pero no de los nuevos, sino uno de los que tengo por casa y que todavía está por elegir el título.

Segunda pregunta: ¿Cómo participar?

Aquí viene lo divertido: Tenéis que haceros una selfie leyendo, pero tenéis que ser originales. No por enseñar pezón y demás carnaza vais a lograr mayor posicionamiento. Lo que se busca es una selfie original, divertida, alocada, diferente… Pensad un poco y poned en marcha la caja de las ideas.

Tercera pregunta: ¿Y luego?

Después de haceros la…

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